LA IRA DE DIOS
Dios es misericordioso, lleno de amor, de
luz, fuerza, dedicación, paciencia, perseverancia, maravilloso, fuente de vida,
agua de manantial, todas estas cualidades y muchas más tiene nuestro Dios. En la biblia y por partes de muchos pastores, familiares,
sacerdotes, y profetas nos han dado a conocer a nuestro Dios como el mejor, el más
bondadoso, el más dadivoso y el que perdona TODOS nuestros pecados.
Y si hermanos míos, así es nuestro Dios tal cual nos lo han manifestado
durante tiempos presentes y pasados.
Pero mucho cuidado por que como Dios es un
Dios de amor, también es un Dios de Justicia, que todo lo que hagamos en esta
vida lo pagaremos. Podemos ver en muchas ocasiones cuando el pueblo de Israel
iba rumbo a la tierra prometida por Jehová, que maldecían y que murmuraban, que
eran quejambrosos no viendo la magnitud de las cosas tan maravillosas que había
hecho con ellos cuando los sacó de Egipto.
Israel es el pueblo escogido de Dios pero
podemos notar en el libro de números que ese pueblo se olvidaba de los prodigios
que Dios había hecho con ellos, y estaban en un punto donde la mayoría eran
tibios y decían que hubiesen preferido morir en Egipto que estar muriéndose de
sed, que no estar comiendo carne, o comer lo mismo siempre lo cuál era el maná (y
ese maná era como aliento de vida ¿cuantos en este momento quisiéramos este
alimento para nuestras almas y vida?)
Pero así como era el pueblo escogido de Dios también
hubo mucha mortandad porque Jehová se enfureció con ellos, porque se desviaron
de lo que Dios les había mandado, no querían escucharlo, y simplemente lo evadían,
sabiendo que lo que hacían no le agradaba a Dios. Murieron más de 70.000
personas, es una cifra muy exagerada aunque los israelitas eran millones, pero
Dios siempre cortaba (mataba) a los que se desviaban, a los que se ponían en
contra, a los que querían que el pueblo pecara.
Yo diría que podríamos llamar a este pueblo
en esas circunstancias ‘malagradecido’ y no nos vayamos muy lejos, aunque estos
episodios sucedieron hace millones y millones de años, aún el pueblo de Dios es
malagradecido para con él. Hermanos, Dios nos sustenta todos los días de
nuestra vida y él acorta estos días por misericordia con los escogidos, Dios
hace cosas portentosas, agradables, de bienestar para con nosotros y estamos
felices conviviendo con él. Pero llega el día de la tribulación y nos olvidamos
de los prodigios que Dios ha hecho con cada uno como milagros de sanaciones, de
echar afuera los espíritus malignos que teníamos a causa del mundo, y solo pongámonos
a pensar ¿Cuántas veces Dios te ha salvado de la muerte, ruina u otro mal
suceso?
Entonces cada uno de nosotros tiene un Israel,
el cual Dios esta con nosotros todos los días de nuestra vida, con amor, con fe,
con el Espíritu Santo, pero si le fallamos él es tan Justo que nos va a dar lo
que nos merecemos, si estamos conscientes de un pecado, sabremos que lo que
continua no es bueno, si sabemos que le hicimos el mal a alguien, no nos debería
sorprender si nos pasa lo mismo, si haces algo que no le agrada a Dios, su mano
no te acompañara y eso si es terrible, porque con Dios lo tenemos todo y sin él
no tenemos nada, también lo entristecemos y lo decepcionamos porque Dios creo al
ser humano a imagen y semejanza de él por eso el también sufre cuando nosotros
hacemos lo incorrecto.
Muchas veces una prueba no está sucediendo
por que cometimos algún pecado, simplemente porque Dios nos quiere moldear en
diferentes aspectos de nuestras vidas, nos quiere pulir como diamantes
preciosos, entonces hermanos GOZAOS CUANDO OS HALLEIS EN DIVERSAS PRUEBAS, Porque
primero Dios no te va a abandonar, los enemigos no te harán ni un rasguño y lo
tercero vas a salir victorioso si perseveras en el señor.
Pero, si te opones, si cuestionas, si en vez
de luchar te rindes, si recaes en el pecado, Dios es Justo y quita su Espíritu
Santo de nosotros porque él no necesita de nosotros, al contrario, nosotros
necesitamos obsesivamente de él.
Entonces la invitación es para que hagamos y
cumplamos los mandamientos de Dios, como el rey Salomón lo decía en los últimos
versículos del libro de Eclesiastés, que todo es vanidad y aflicción de Espíritu
por lo cual solo debemos Temer a Dios que es apartarnos del mal, y cumplir
todos sus mandamientos en toda nuestra vida terrenal.
En conclusión, cuando pienses o alguien te
tiente en cometer un pecado que tú sabes que no es agradable a Dios, no lo
pienses más y niégate a ti mismo porque él que vive en nosotros es Jesús y no
nosotros. Y no lo hagas porque sabes que vas a entristecer el Espíritu de Dios
y su mano se apartará de ti.
Dios siempre te va a perdonar cuando nos
arrepintamos de corazón pero evitémonos de esos sufrimientos que nos causamos
nosotros mismos sin necesidad, y vivamos plenamente con el señor nuestro Dios. Si
no eres capaz en tu debilidad el cual puede ser, fornicación, adulterio,
chismes, idolatría en cuando al trabajo, amistades, familiares, alcoholismo, o
cualquier debilidad que sea, pídele al señor, él te guiara y lo más importante
te ayudara a salir de ese pecado porque SOLOS NO PODEMOS.
Anímate a continuar agradándole al señor porque
su mano no se ha cortado para bendecirnos, él es nuestro Dios y siempre estará con
nosotros si estamos dispuestos a caminar con él. Que el Señor nuestro Dios los
bendiga y te acompañe en tu camino.
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