EL PERDÓN
EL PERDÓN
San Lúcas 7. 36-50
Este versículo nos habla
acerca del perdón y Jesús nos plantea una situación la cual nos dice que hay 2
personas deudoras uno debe 500 denarios y otro 50 denarios, el ámo le perdona a
ambos sus deudas por que no tenían con que pagar, y Jesús nos pregunta ¿Cuál de
ellos le amará más?
Lo primero que quiero que
entiendan es que como hijos de Dios debemos de perdonar de todo corazón, hay
una frase que dice que perdonas pero no olvidas, hermanos míos ¿ustedes creen
que haya perdón en esa frase?
Cuándo perdonamos lo hacemos
de todo corazón sin sentir resentimiento alguno, es sepultar aquello que paso y
seguir adelante con un corazón en paz y tranquilo.
Hay otra frase que dice, que
Dios lo perdone porque yo no. Dios tiene la absoluta capacidad de perdonar sin
rencores, y acá estamos mostrándonos débiles, porque según la frase no vamos a
olvidar nunca aquello que nos hicieron, pero hermanos ¿quién es el que sufre
más el que no ha perdonado o el que no ha recibido perdón? Tal vez dirás que
ambos pero sufre más el que no ha perdonado porque va a tener un resentimiento
tan grande el cual puede afectar las demás áreas de la vida.
Entonces la invitación es
que nos perdonemos los unos a los otros de todo corazón, sin resentimiento
alguno por que Dios es el que hace justicia y la justicia de él es perfecta y
cuanto más grande sea la situación que perdonemos, más grande será el amor del
otro y al que le perdonan poco, poco ama (versículo 47)
Lo segundo es pedir perdón. Ya
sea que nos perdonen o que no nos perdonen pero que nos dispongamos a pedir
perdón sinceramente, sin ser altivos ni orgullosos, teniendo un corazón
tranquilo de que hicimos lo correcto delante de Dios, ya Dios obrará en esa
persona redarguyendo hasta que nos perdone, pero por lo pronto asegurarnos de
no volver a hacer el mal una vez hayamos pedido perdón.
Lo último y no menos
importante es perdonarnos a nosotros mismos. Dios ya nos perdonó porque sigue
con nosotros dispuesto a ayudarnos y a acompañarnos, pero muchas veces nosotros
traemos a memoria todo aquello que nos hace afligir cuando Dios ya nos dio su
perdón. Tenemos que perdonarnos por lo que hemos hecho porque si no lo hacemos
nos estacaremos en la obra del señor haciéndonos daños nosotros mismos y
dejándole una brecha abierta al diablo para que entre por ahí y nos destruya
por eso no lo podemos permitir. Perdonémonos como también nosotros perdonamos y
pedimos perdón.
Comentarios
Publicar un comentario